La fiesta del Rocío en Sevilla, como dice la sevillana, "...tiene un color especial". Sin caer en tópicos, de los que somos (los sevillanos) dados, podemos decir que la ciudad late de forma especial estos días en que la distintas hermandades se encaminan hasta la ermita almonteña, donde para los devotos, está la Blanca Paloma, Reina de las Marismas y Pastora Almonteña, Ntra. Sra. del Rocío.
Toda persona debería, aunque fuese una vez en su vida, creyente o no, realizar el camino del Rocío. Es una experiencia que roza lo sobrenatural, el misticismo se funde con la naturaleza. Lo primitivo con lo divino. Lo terrenal con lo celestial.
Este compendio de vivencias, supondrá, para unos, una experiencia religiosa. Para otros, una evasión de sentimientos... El Camino del Rocío, nunca, deja indiferente a nadie. Porque el Camino hasta la aldea almonteña del El Rocío, es como el camino mismo de nuestras vidas; angosto, lleno de fatigas y pruebas al tesón, a la constancia, a la fortaleza humana y al final, sabemos que está la recompensa, para los creyentes y rocieros, está Ella, la Madre que espera, siempre espera, nuestra llegada. Buen Camino para todos los rocieros de corazón y sentimiento que con el amparo de la Señora, os pondréis en unos días, a las plantas de la Reina del Cielo.











































